01 — Aislamiento por cliente
Cada cliente, su propio universo de datos.
tenant_id en cada tabla, cada llamada a la API, cada entrada de auditoría. Una clave de API resuelve un cliente. Los datos de un cliente nunca tocan los de otro. Sin opciones, sin configuración: es estructural del esquema.
02 — Registro auditable con firma
El regulador obtiene la cadena completa en una sola consulta.
Cada cambio en una política, en una regla, en una corrección humana, queda en audit_log con la identidad de quien llamó guardada en el mismo renglón que la decisión. Sin reconstruir logs, sin cruzar bases de datos, sin pretextos.
03 — Cifrado en tránsito y en reposo
Estándares al día. Sin sorpresas.
AES-256 en reposo, TLS 1.3 en tránsito. Claves de API nunca almacenadas en claro — solo el hash SHA-256 vive en la base de datos. Credenciales OAuth rotadas automáticamente, refresh tokens con cadena de rotación auditable.
04 — Portable a tu infraestructura
Corre en tu infraestructura, sin reescribirse.
El sistema no depende de ninguna nube: corre igual en la nuestra, en tu centro de datos o en una laptop. Cinco puertos abstraen Storage, Queue, Database, LLM y Notifier. Cambias el adaptador, no el agente. El plan de despliegue en infraestructura cliente está escrito y se activa por contrato.
05 — Probado contra producción real
Cada despliegue corre validación regulatoria automática.
Más de 900 pruebas automatizadas en cada cambio. La validación regulatoria completa — un expediente real disparando una regla y produciendo decisión auditable de extremo a extremo — corre contra producción cada despliegue. No es un ambiente de pruebas: es la infraestructura productiva real. Si la verificación regulatoria falla, el cambio no entra a producción.